No es un slogan. Es un plan con fechas.
Argentina 2035
Etapa 1 / 9
Empezamos con lo que nadie quiere hacer: mirar abajo de la alfombra. Cada hospital y cada oficina pública entra en auditoría. No para perseguir, sino para entender qué tenemos y qué nos falta.
En paralelo, limpiamos el tablero de leyes y normas que solo sirven para poner trabas. Si una regulación no ayuda a que alguien trabaje o viva mejor, se va. Es así de simple.
Etapa 2 / 9
La economía deja de ser una caja negra. Nace el Poder Económico como un árbitro independiente, cuidando que nadie meta la mano donde no debe.
Bajamos los impuestos al 17% para los que recién arrancan y al 25% para los grandes. Y lo más importante: tu jubilación vuelve a ser tuya. Se terminan los parches; ahora cada trabajador tiene su cuenta de retiro personal, para que su esfuerzo sea realmente suyo.
Etapa 3 / 9
Damos vuelta la educación. Chau primaria y secundaria como las conocíamos; ahora el camino es Esencial, Social y de Especialización.
No es solo cambiar el nombre. Es asegurar que cada escuela, esté donde esté, tenga los servicios básicos y la conexión que necesita para que un pibe de un pueblo tenga las mismas chances que uno de la capital.
Etapa 4 / 9
El tren vuelve a ser el pulso del país. No como un recuerdo romántico, sino como la columna vertebral de nuestra logística.
Mientras las vías avanzan, nuestros jóvenes también. Lanzamos el programa de entrenamiento nacional; pibes de todas las provincias conviviendo y aprendiendo juntos. Porque la unidad nacional no se proclama, se construye conociendo la realidad del otro.
Etapa 5 / 9
Buscamos la excelencia en serio. El que enseña bien, gana mejor; premiamos a los docentes que logran resultados reales con sus alumnos.
A las provincias les damos las herramientas para que compitan y se especialicen, devolviéndoles el protagonismo. Y en salud, fortalecemos los quirófanos regionales. Que operarse bien no dependa de tener que viajar cientos de kilómetros a una gran ciudad.
Etapa 6 / 9
Río Cuarto se convierte en el corazón del mapa, el nudo donde se encuentran rutas, trenes y aviones. Argentina empieza a sentirse cerca.
Cruzamos el Estrecho de Magallanes con el túnel que une por fin a Tierra del Fuego con el continente por tierra. Y para coronar la integración, las becas de intercambio federal permiten que un estudiante termine su especialización en la otra punta del país. Talento circulando por todas partes.
Etapa 7 / 9
Actualizamos las reglas del trabajo para que contratar no sea un riesgo y trabajar sea una oportunidad real.
Empezamos a producir nuestros propios remedios genéricos e insumos críticos para no depender de nadie. Y en Buenos Aires, tomamos una decisión histórica: la dividimos en tres para que el Delta, la Atlántica y la Pampa tengan el gobierno que su propia escala se merece.
Etapa 8 / 9
Abrimos la cancha. Sacamos los aranceles a los insumos que nuestras fábricas necesitan para producir y competir con el mundo.
La logística de salud llega a niveles de vanguardia, con una cadena de frío que garantiza vacunas en cada rincón. Y adoptamos una cultura de prevención simple: el barbijo voluntario cuando uno se siente mal, como un gesto de respeto al que viaja al lado.
Etapa 9 / 9
Llegamos a donde queríamos. Menos del 5% de desempleo; el sector privado empujando con una fuerza que no veíamos hace décadas.
Nuestros puertos, desde Bahía Blanca hasta Quequén, están dragados y listos para los buques más grandes del mundo. Argentina no solo mira al mar, ahora realmente lo aprovecha para sacar todo lo que somos capaces de producir.